Más de la mitad de los empleados en España afirma experimentar problemas de salud mental en su entorno laboral, con un alarmante 55% de ellos reportando esto. En el contexto del Día Mundial de la Salud Mental, se destaca que enfermedades como el estrés y la ansiedad han escalado a niveles preocupantes, convirtiéndose en la segunda causa de incapacidad temporal y absentismo, que ha aumentado un 88% en días de baja.
El impacto económico es significativo, ya que el absentismo relacionado con la salud mental en países industrializados representa entre el 3% y el 6% del PIB, según un informe de la OCDE. En España, el coste del "burnout" se traduce en pérdidas cercanas a 600.000 millones de euros anuales. A nivel global, la OMS estima que se pierden 12.000 millones de días laborales cada año debido a la depresión y la ansiedad.
La situación se complica por la constante sobrecarga digital, ya que tres de cada cuatro profesionales admiten responder correos o llamadas fuera de su horario laboral. Para abordar esta problemática, el INSST propone que las empresas implementen sistemas de gestión del bienestar psicológico, promoviendo un enfoque colectivo hacia la salud mental.