El salario mínimo interprofesional (SMI) en España ha aumentado un 3,1% este año, situándose en 1.221 euros mensuales por catorce pagas. Sin embargo, la inflación ha escalado hasta 3,3% en marzo debido a la guerra en Irán, y se prevé que pueda alcanzar el 4% en abril, lo que podría afectar seriamente el poder adquisitivo de aproximadamente 2,5 millones de trabajadores con las rentas más bajas.
Joaquín Pérez Rey, secretario de Estado de Trabajo y número dos de la vicepresidenta Yolanda Díaz, ha señalado que el Gobierno está abierto a considerar una revisión del SMI a mitad de año, como establece la ley, para mitigar el impacto de la inflación. En su intervención en el Senado, expresó el compromiso del ejecutivo de seguir adaptando el SMI a las circunstancias económicas actuales.
Pérez Rey también destacó la necesidad de incrementar los salarios en general, subrayando la brecha salarial del 20% que España mantiene con respecto a otros países europeos. Hizo un llamado a la patronal y a los sindicatos para que se avance en un nuevo acuerdo de negociación colectiva que mejore las rentas de los trabajadores, enfatizando que el Gobierno no puede intervenir directamente en los salarios del sector privado.