El mercado de crédito ha experimentado un notable incremento en la entrada de flujos debido a la reciente mejora en las rentabilidades, tras años de tipos de interés cero. Sin embargo, este auge ha llevado a una compresión de los spreads, limitando la capacidad del mercado para enfrentar episodios de volatilidad sin correcciones significativas. Según Antoine Chopinaud, gestor del Ofi Invest Alpha Yield, los inversores ya no pueden depender únicamente de la exposición estructural al crédito.
A pesar de que los fundamentos del crédito se mantienen robustos, la falta de margen de seguridad es un factor preocupante. Chopinaud destaca que, aunque los balances corporativos son estables y la calidad financiera de muchos emisores sigue siendo sólida, la rentabilidad ha sido influenciada por factores técnicos. El regreso de aseguradoras y bancos a la renta fija para asegurar rendimientos más atractivos tras las subidas de tipos ha comprimido los diferenciales en el sector.
El gestor advierte que el ciclo actual de crédito podría estar más cerca de su final que de su inicio. Aunque no tiene una perspectiva negativa sobre el activo, señala que el mercado actual ofrece menos protección frente a choques. Esto significa que los inversores enfrentan una menor compensación en comparación con hace tres o cinco años, lo que puede resultar en episodios de volatilidad a corto plazo.