Las acciones de Nvidia, un líder en la fabricación de procesadores para inteligencia artificial, experimentaron una caída de hasta un 1,5% durante la conferencia con analistas, a pesar de que la compañía presentó previsiones de ventas que superaron las expectativas de Wall Street. Al cierre del miércoles, el valor de las acciones se mantuvo casi sin cambios, reflejando el escepticismo de los inversores sobre el futuro de la demanda en el sector de la inteligencia artificial.
Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, defendió la solidez del crecimiento al afirmar que los clientes están comenzando a monetizar la capacidad de cálculo adquirida. Huang destacó que la necesidad de capacidad de computación se traduce en un aumento de ingresos y flujos de caja. Por su parte, la directora financiera, Colette Kress, aseguró que la compañía tiene suficientes componentes para satisfacer la creciente demanda, aunque reconoció que la producción de chips avanzados sigue siendo complicada.
En el ámbito internacional, Nvidia enfrenta incertidumbre en China, su mayor mercado. Aunque el Gobierno estadounidense ha otorgado licencias para exportar una cantidad limitada de procesadores H200, la compañía no tiene claridad sobre la aprobación final por parte de las autoridades chinas. Mientras tanto, la empresa continuará excluyendo los ingresos de centros de datos en ese país de sus previsiones futuras.