Telefónica ha iniciado el proceso para abandonar voluntariamente la Bolsa de Nueva York, donde ha estado presente durante casi 40 años. La compañía ha presentado un formulario ante la Comisión de Valores y Bolsa de Estados Unidos (SEC), lo que implica que en un plazo de 10 días dejará de cotizar en Wall Street.
Este movimiento forma parte de una estrategia más amplia, que incluye la conversión de su programa de American Depositary Receipts (ADR) en un programa de nivel I. Esto permitirá a los actuales titulares de ADS canjear sus títulos por acciones ordinarias en el mercado español. Además, Telefónica ha comenzado el proceso para que sus bonos sénior con vencimientos entre 2027 y 2049 también dejen de cotizar en el parqué neoyorquino.
La empresa no tiene planes de registrar ni negociar los ADS en otro mercado estadounidense y busca su admisión en Euronext Dublín para sus valores de deuda. Las acciones de Telefónica seguirán disponibles en el mercado continuo español tras su exclusión en Estados Unidos.