Las acciones de Novo Nordisk se desplomaron un 16,48% en la Bolsa de Copenhague tras el fracaso de su nuevo fármaco contra la obesidad, CagriSema. Este medicamento no logró cumplir con los objetivos de pérdida de peso en comparación con el tratamiento Tirzepatida de Eli Lilly, que alcanzó un 23,6% de reducción en sus ensayos clínicos, mientras que CagriSema solo logró un 20,2% después de 84 semanas.
El desplome continúa una tendencia negativa para Novo, que ha visto caer su valor de mercado a aproximadamente 178.000 millones de dólares, tras perder más del 60% de su valor en el último año. En 2024, su valoración superaba los 600.000 millones de dólares. Este nuevo fármaco era esencial para mejorar su posición en el mercado, donde enfrenta una competencia creciente.
Claus Henrik, director ejecutivo de Global Health Invest y accionista de Novo, mencionó que el ensayo era una oportunidad para revertir la situación. Sin embargo, el resultado ha debilitado su posición en la lucha contra Eli Lilly. Michael Shah, analista de Bloomberg Intelligence, calificó el resultado como "el peor escenario posible", lo que incrementa la presión sobre la compañía para considerar fusiones y adquisiciones, especialmente con la llegada de nuevos fármacos en el horizonte.