Las acciones de Intel han experimentado un notable aumento en la bolsa tras la reciente alabanza del expresidente Donald Trump hacia el CEO Lip-Bu Tan. Este respaldo se produce en un contexto donde el Gobierno de EE. UU. ha intervenido en el capital del fabricante de chips, lo que ha generado entusiasmo en el mercado.
El sentimiento positivo hacia Intel refleja una combinación de factores, incluyendo la política industrial y las expectativas de futuros contratos. A pesar de que la empresa aún no ha alcanzado su máximo potencial, los inversores consideran que su papel en el sector tecnológico es demasiado crucial como para ser descartada.