El grupo aéreo IAG, matriz de Iberia, British Airways y Vueling, ha experimentado una caída de cerca del 14 % en su valor de bolsa desde el inicio de las tensiones en Oriente Medio. En este mismo periodo, el precio objetivo medio de sus acciones ha descendido de 5,77 euros a 5,68 euros, lo que refleja una disminución en las expectativas del mercado.
Recientemente, UBS ha ajustado sus previsiones, rebajando su valoración de IAG de 4,26 euros a 4,10 euros, manteniendo su recomendación de venta. Este ajuste se debe a un aumento de los riesgos geopolíticos y una reducción de la visibilidad en los resultados. El encarecimiento del combustible también ha impactado negativamente, ya que el precio del queroseno se ha más que duplicado este año, lo que incrementará los costes operativos de la aerolínea.
La compañía tiene aproximadamente un 62 % del combustible asegurado a precios inferiores a 750 dólares por tonelada, pero deberá adquirir el resto a más de 1.500 dólares. Esto podría llevar a un aumento en las tarifas aéreas, con previsiones de incremento del 1 % al 6 % para 2026, y también a una posible reducción de la capacidad del sector, ya que las aerolíneas ajustarán su oferta ante el aumento de los costes.