El IBEX 35 finalizó la sesión con un incremento del 0,18%, alcanzando los 17.089 puntos, impulsado por la caída de los precios del petróleo y el inicio positivo de Wall Street. Este optimismo se vio alimentado por la expectativa de que se reabra el estrecho de Ormuz, facilitando el tráfico marítimo de crudo.
La situación geopolítica sigue siendo tensa, con la guerra en Irán entrando en su tercera semana sin señales de desescalada. A pesar de las presiones del presidente Donald Trump para que otros países ayuden en la reapertura del estrecho, el conflicto continúa. Trump declaró que Irán estaría dispuesto a negociar, aunque Estados Unidos exige condiciones más estrictas, como el cese de actividades nucleares por parte de Teherán.
En este contexto, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, desmintió que su país haya solicitado negociaciones. Los inversores, no obstante, optaron por la compra de acciones, alentados también por la posibilidad de que la Agencia Internacional de la Energía libere más reservas si es necesario. Además, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, confirmó que Irán podrá seguir exportando petróleo a través del estrecho.
A pesar de la opa de Unicredit sobre Commerzbank por 35.000 millones de euros, los inversores mostraron cautela ante las próximas decisiones de tipos de interés de la Fed, el BCE y el Banco de Inglaterra, aunque no se anticipan sorpresas en este aspecto.