Los mercados europeos y asiáticos han experimentado caídas significativas al inicio de la semana, tras un viernes desastroso para el sector tecnológico en EE.UU. La incertidumbre ha aumentado debido a la escalada de tensiones en Oriente Medio y la subida del petróleo, que ha llevado el precio del Brent a acercarse a los 100 dólares por barril. La inflación en EE.UU. alcanzó el 4,2%, su cifra más alta desde 2023, lo que ha reavivado preocupaciones sobre la política monetaria.
El Banco Central Europeo ha decidido incrementar nuevamente los tipos de interés, lo que ha dejado claro que el reto inflacionista sigue vigente. La situación geopolítica, en particular el conflicto entre Irán e Israel, ha devuelto la volatilidad a los mercados, que habían estado centrados en el optimismo relacionado con la inteligencia artificial.
A pesar del clima de incertidumbre, el mercado comenzó a moderar algunos de sus temores a medida que se recibieron señales de posible desescalada en la tensión entre los dos países. La atención ahora se dirige a la reunión del BCE y a la salida a bolsa de SpaceX, eventos que podrían influir en la dirección de los mercados en los próximos días.