La capitalización de SpaceX al debutar en el Nasdaq alcanzó los 1,75 billones de dólares, estableciéndose como la salida a bolsa más costosa de la historia. Con este movimiento, la empresa de Elon Musk se posiciona como la séptima mayor cotizada en Estados Unidos, superando a Tesla.
A pesar de generar 18.700 millones de dólares en ingresos en 2025 y registrar pérdidas de 4.900 millones, el múltiplo de salida se sitúa en 94 veces las ventas. En comparación, Nvidia, en su momento más elevado, nunca superó las 40 veces. Los analistas consideran que el potencial de los mercados a los que se dirige SpaceX, valorado en 28,5 billones de dólares, podría justificar su elevada capitalización si la empresa logra capturar una porción significativa de este mercado.
Para alcanzar beneficios anuales de 100.000 millones de dólares, SpaceX necesitaría un crecimiento exponencial en el mercado de lanzamientos espaciales, así como un aumento considerable en su base de clientes de Starlink. Además, la división de inteligencia artificial debería contribuir con ingresos significativos para alcanzar las metas propuestas.