El IBEX 35 cerró este viernes con una caída del 0,73%, situándose en 18.360 puntos. A pesar de este retroceso, el índice español ha logrado un aumento del 2,68% en febrero, superando en varias ocasiones sus máximos históricos durante el mes. La presión en el índice se debe en parte a la situación del sector tecnológico estadounidense, que se enfrenta a la incertidumbre provocada por la inteligencia artificial.
En el contexto global, el Stoxx Europe 600 también ha tenido un buen desempeño, avanzando un 3,6% en febrero y acercándose a su octavo mes consecutivo de subidas, lo que marcaría la racha más larga desde 2013. Este interés en el mercado europeo se debe a la búsqueda de alternativas más seguras frente a la volatilidad de Wall Street, donde el Nasdaq y el S&P 500 experimentaron correcciones de casi 1% y 0,8%, respectivamente.
Los flujos de capital también indican un cambio en la tendencia, con los fondos de renta variable europea captando 3.200 millones de dólares en la última semana, acumulando cerca de 18.000 millones de dólares en lo que va de año, según datos de EPFR Global. En el ámbito empresarial, Acciona destacó en el IBEX 35 con un rebote del 12,2%, aportando optimismo a los inversores.