TSK, la ingeniería con sede en Gijón, reportó un beneficio de 44,8 millones de euros en el primer semestre de 2026, lo que representa un aumento del 34% en comparación con el total del año anterior. Estos resultados fueron presentados ante la CNMV el pasado viernes, marcando la primera vez que la empresa publica cifras como compañía cotizada, tras su debut en el mercado continuo en mayo de este año. Su entrada al mercado la convirtió en la primera ingeniería española en cotizar en 2026.
Las ventas de TSK alcanzaron los 480,6 millones de euros, lo que implica un crecimiento moderado del 4% respecto a los 460,5 millones de euros del mismo periodo en 2025. Sin embargo, el EBITDA experimentó un notable crecimiento del 54%, llegando a 44,5 millones de euros, y el margen EBITDA se situó en 9,3%. Este incremento en el margen destaca que, aunque los ingresos no han crecido significativamente, la compañía está generando más ganancias por cada euro facturado.
En el sector de la ingeniería, donde se manejan contratos llave en mano, este aumento en los márgenes es un indicativo de la ejecución de proyectos, más que del estado del mercado. A pesar de la mejora operativa, TSK no ha especificado el origen de este incremento en su comunicación. Con un crecimiento de ventas del 4% y un beneficio multiplicado por dieciséis, es fundamental discernir qué parte de este aumento proviene de la actividad habitual de la empresa y cuánto se debe a eventos no recurrentes o ajustes contables relacionados con su salida a bolsa.
La situación financiera de TSK es sólida, con una caja neta de 94 millones de euros al finalizar junio. Además, la compañía ha reafirmado su orientación para el año completo de 2026, proyectando una cifra de negocio de 6.900 millones de euros, que es un 40% superior a los 5.000 millones de euros reportados al final de 2025.
Este total incluye varios componentes: 1.300 millones de euros corresponden a backlog, que consiste en contratos firmados y pendientes de ejecución; 5.600 millones de euros son acuerdos de exclusividad, que permiten a TSK participar desde fases tempranas en la definición de proyectos complejos, aunque no son contratos firmados. Además, la compañía tiene un pipeline comercial de 14.900 millones de euros.
Contexto: La cotización de TSK en el mercado continuo representa un hito significativo para el sector de la ingeniería en España, dado que refleja un creciente interés en la financiación de proyectos de infraestructura y tecnología. Las empresas del sector están buscando diversificar sus fuentes de ingresos mediante la obtención de contratos de exclusividad y el fortalecimiento de su cartera de pedidos. Este enfoque puede contribuir a un desarrollo más sostenible y a largo plazo, beneficiando así la economía nacional.