El 20 de enero de 2026 entrará en vigor una nueva normativa en Estados Unidos que impondrá un límite del 10% en los intereses de las tarjetas de crédito. Esta medida, anunciada por el presidente Donald Trump, busca reducir el coste de vida en el país y se prevé que tenga una duración de un año.
La reacción del mercado no ha sido positiva, con caídas significativas en el sector bancario tanto en EE.UU. como en Europa. Las acciones de Barclays han disminuido un 4% en Londres, mientras que Capital One ha visto un desplome del 11%. Otras entidades como American Express, Citigroup, JPMorgan y Wells Fargo también han registrado pérdidas entre el 2,8% y el 5%.
Barclays, que cuenta con aproximadamente 20 millones de clientes estadounidenses, es uno de los bancos europeos más afectados, dado que las tarjetas de crédito representan una parte crucial de su negocio. Las críticas hacia Trump han surgido desde el sector bancario y figuras de Wall Street, a quienes el presidente ha responsabilizado de los altos intereses actuales.