La inflación en Estados Unidos se mantuvo estable en diciembre, marcando un 2,7% anual, lo que ha llevado a Donald Trump a intensificar sus críticas hacia la Reserva Federal y su presidente, Jerome Powell. A pesar de las advertencias sobre la importancia de la independencia de los bancos centrales, Trump ha pedido recortes significativos en las tasas de interés.
Las declaraciones del presidente de EE.UU. han recibido una respuesta contundente de destacados banqueros centrales, incluyendo a Christine Lagarde y Pablo Hernández de Cos, quienes han defendido la autonomía de la Fed y el respeto al estado de derecho. En un comunicado, enfatizaron la necesidad de preservar la independencia de la política monetaria y el respeto hacia Powell, a quien describieron como un "colega respetado".
A pesar del respaldo que Powell ha recibido, las críticas de Trump continúan, generando un ambiente de tensión entre el mandatario y la institución reguladora. La situación se complica aún más con una investigación abierta por parte de la Fiscalía sobre la Fed, lo que añade un nuevo nivel de conflicto a la relación entre el presidente y el banco central.