La directora general de la Asociación Española de Banca (AEB), María Abascal, ha destacado que la banca española goza de una posición sólida en el actual contexto económico y geopolítico. Considera que el sector está preparado para afrontar los retos de una mayor integración europea, subrayando que la consolidación paneuropea representa un paso crucial hacia la unión bancaria. No obstante, Abascal señala la necesidad de completar la arquitectura común con un fondo europeo de garantía de depósitos y armonizar las normativas nacionales para facilitar la gestión del capital y la liquidez.
La situación actual de la banca ha sido calificada por Abascal como “muy atractiva”, gracias a resultados financieros sólidos, niveles de capital y liquidez que superan los requisitos regulatorios, y una mora en mínimos históricos. Sin embargo, se enfrenta a retos estructurales como la incertidumbre geopolítica y la disrupción tecnológica. Abascal advierte que la banca debe adaptarse a un nuevo orden económico internacional y que la competencia no solo proviene de otras entidades bancarias, sino también de las fintech.
En este sentido, el sector continúa invirtiendo en digitalización, priorizando la adopción de tecnologías como la inteligencia artificial y reforzando la seguridad cibernética para afrontar el futuro con éxito.