En los últimos doce meses, Banco Santander ha adquirido 16.690 millones de euros en deuda soberana española, aumentando su cartera total a 58.450 millones. Este volumen de compras supera con creces las adquisiciones combinadas de BBVA, CaixaBank y Sabadell, lo que demuestra la agresividad de la estrategia de Santander en el mercado.
Para el año 2028, el banco tiene como objetivo alcanzar un retorno sobre activos tangibles (ROTE) superior al 20%. Para lograrlo, Santander necesita maximizar sus ingresos, y la compra de deuda se ha convertido en una herramienta clave para incrementar la rentabilidad, que actualmente ofrece un rendimiento medio del 3,3%. Esto se traduce en una inyección de casi 2.000 millones de euros anuales en sus cuentas.
La estrategia ha sido meticulosa, ya que el banco evitó adquirir deuda cuando los rendimientos eran bajos, lanzándose a la compra solo cuando las tasas comenzaron a mejorar. Este enfoque ha permitido a Santander fortalecer su posición en el mercado estadounidense tras la adquisición de Webster Bank por 10.300 millones de euros, consolidando así su presencia en América.