El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha publicado un informe que advierte sobre la necesidad de un aumento más significativo de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) para controlar la inflación, especialmente debido al aumento de los precios de la energía. La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, señala que las medidas monetarias actuales, que prevén un incremento acumulado de medio punto porcentual hasta finales de año, no serán suficientes si la crisis energética se agrava.
El informe destaca que el endurecimiento de las políticas monetarias debe ser más restrictivo para asegurar que las expectativas de inflación se mantengan estables a medio plazo. Además, el FMI recomienda que las ayudas fiscales no sean generalizadas, ya que esto podría aumentar la inflación y dificultar el control monetario. En cambio, sugiere que las ayudas se dirijan a los hogares más vulnerables y que cualquier impuesto extraordinario sobre las energéticas no desincentive la inversión.
Georgieva también advierte que si la situación energética empeora, el BCE podría verse forzado a acelerar el ritmo de las subidas de tipos, haciendo necesario un endurecimiento monetario más rápido para evitar un aumento generalizado de precios.