Los bancos españoles cotizados, como Santander, BBVA y Caixabank, están a punto de anunciar sus resultados anuales, los cuales se espera que marquen un récord en beneficios. Se anticipa que estos resultados reflejen el crecimiento sostenido de la economía, que ha creado alrededor de 500.000 puestos de trabajo anuales en los últimos cuatro años.
El crecimiento del PIB para 2026 se pronostica entre un 2% y un 2,4%, según diversas instituciones, lo que respalda la expansión del negocio bancario. A pesar de los desafíos presentados por los tipos de interés variables, el aumento en la actividad crediticia y la gestión de patrimonios están impulsando los ingresos de las entidades financieras.
Las proyecciones indican que la creación de empleo se mantendrá elevada, aunque podría ser inferior a los niveles actuales. En el sector financiero, se prevé que el negocio del crédito continúe creciendo, especialmente en los segmentos hipotecario y de consumo, a pesar de la intención del Gobierno de regular más estrictamente los préstamos a corto plazo.