Sharon Donnery, miembro del Consejo de Supervisión Bancaria del BCE, ha afirmado que la banca no debería reducir sus requisitos de capital para poder competir en el ámbito internacional. En su opinión, es fundamental que exista una armonización normativa entre los diferentes países para garantizar un entorno financiero estable.
Esta declaración se produce en un momento en que las instituciones financieras enfrentan presiones para adaptarse a un mercado global en constante cambio. Donnery subraya la importancia de mantener un sólido marco regulatorio que no comprometa la seguridad del sistema bancario.