BBVA ha incrementado sus provisiones en 98 millones de euros para proteger su balance ante posibles riesgos geopolíticos, especialmente relacionados con el conflicto en Oriente Medio. Esto incluye un enfoque particular en Turquía, donde la entidad tiene un fuerte interés debido a su proximidad a Irán y su posición como el tercer mercado más lucrativo del grupo, tras España y México.
La entidad ha señalado que, aunque no ha observado un impacto negativo en la actividad de sus clientes, ha optado por establecer un colchón de provisiones adicionales como medida de precaución. BBVA estima que, a pesar de los desafíos, el impacto en su actividad será "marginal", y el nivel de endeudamiento de las empresas es considerado bajo, lo que sugiere una buena resiliencia ante posibles crisis económicas.
En cuanto a su filial en Turquía, Garanti, los resultados del primer trimestre superaron las expectativas del mercado, alcanzando 263 millones de euros, un 14% más de lo previsto. BBVA mantiene su objetivo de obtener mil millones de euros en beneficios de Garanti durante el ejercicio, a pesar de la inestabilidad regional.