La presidenta ha subrayado la importancia de mantener un compromiso firme para alcanzar una inflación del 2% en el medio plazo. Sin embargo, ha indicado que las decisiones no se tomarán hasta contar con datos adecuados sobre el impacto y la duración de los desafíos económicos actuales.
Este enfoque refleja una postura cautelosa ante la incertidumbre del mercado, priorizando la recopilación de información antes de implementar medidas. La presidenta destacó que el compromiso es incondicional, lo que sugiere una determinación en la política monetaria a seguir.