El nuevo consejero delegado de Sabadell, Marc Armengol, ha anunciado que el banco iniciará ajustes en su plantilla debido a la creciente digitalización y la implementación de la inteligencia artificial en sus operaciones. Esta transformación podría implicar unas 300 salidas voluntarias a lo largo del año, según estimaciones de los sindicatos, con un coste asociado de 90 millones de euros.
Armengol, quien tomó el cargo tras la fallida opa de BBVA sobre Sabadell, destacó la necesidad de revaluar las competencias requeridas en el futuro. En una cena con periodistas en Barcelona, el nuevo CEO subrayó que la reestructuración será un proceso continuo y no abrupto, señalando que el banco debe adaptarse a las nuevas tecnologías para mejorar la eficiencia.
El presidente de la entidad, Josep Oliu, también se refirió a la posibilidad de futuras adquisiciones para aumentar el peso del banco en el mercado. La situación refleja una tendencia más amplia en el sector financiero, donde otras entidades ya han comenzado a realizar ajustes en sus equipos para adaptarse a un entorno cambiante.