La Reserva Federal ha decidido no realizar cambios en los tipos de interés, permaneciendo en un rango de 3,5% a 3,75%. Esta decisión llega en un momento en que el presidente de EEUU, Donald Trump, había expresado su deseo de una reducción más rápida de los tipos.
En el inicio del nuevo año, la política monetaria de la Fed se mantiene estable, lo que podría afectar las expectativas de los mercados financieros y la economía estadounidense en general. Este enfoque sugiere que la entidad está priorizando la estabilidad económica por encima de presiones políticas externas.