El vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos, ha resaltado la necesidad de que Europa aumente su gasto en defensa debido a la creciente inseguridad generada por la guerra en Oriente Próximo. Durante su intervención en el Encuentro Empresarial del Club Cámara en el Parador de Soria, De Guindos advirtió que los efectos de segunda ronda en los precios son motivo de preocupación.
La guerra en Irán ha provocado un incremento significativo en los precios de la energía, con el petróleo experimentando un aumento del 55% en marzo, lo que marca la mayor subida mensual registrada. Este contexto ha impactado negativamente en las perspectivas de crecimiento económico en Europa, que antes del conflicto mostraba signos de recuperación.
De Guindos también destacó los riesgos para la estabilidad financiera, incluyendo las valoraciones elevadas de los mercados y la vulnerabilidad del sector no bancario. Según él, la fragmentación de Europa podría llevar a la irrelevancia internacional, haciendo hincapié en la necesidad de una mayor integración y cooperación entre los países europeos para enfrentar los nuevos desafíos.