Donald Trump ha interpuesto una demanda por valor de 5.000 millones de dólares contra JPMorgan Chase y su presidente, Jamie Dimon, alegando que el banco cerró sus cuentas de forma "injusta y arbitraria" por razones políticas. La acción legal se presenta en el contexto de la insurrección del 6 de enero de 2021, cuando Trump instó a sus seguidores a asaltar el Capitolio tras perder las elecciones de noviembre de 2020.
Según el documento presentado en un tribunal de Miami-Dade, Trump sostiene que la decisión de JPMorgan fue unilateral y motivada por creencias políticas que buscaban distanciarse de sus opiniones conservadoras. El banco ha respondido que la demanda carece de fundamentos y reafirmó que no cierra cuentas por razones políticas o religiosas, sino por cumplir con normativas y expectativas regulatorias.
El comunicado de JPMorgan también indica que han solicitado cambios en las regulaciones que les obligan a tomar estas decisiones. La situación actual resalta la tensión entre Trump y el sector bancario estadounidense, donde ha criticado la falta de acceso a servicios financieros tras su mandato.