Jerome Powell, presidente de la Fed, se enfrenta a una investigación criminal impulsada por la fiscalía federal del Distrito de Columbia, tras negarse a seguir las exigencias de Donald Trump sobre políticas monetarias. Esta situación representa un desafío significativo para la independencia de la Reserva Federal, un principio fundamental de la institución.
Trump ha presionado a Powell, buscando forzar una reducción más agresiva de los tipos de interés en un contexto donde la economía estadounidense no ha alcanzado la prosperidad prometida. A pesar de que la Fed ha recortado los tipos en sus últimas tres reuniones, las decisiones se toman con cautela debido a las posibles repercusiones en la inflación.
La tensión entre el expresidente y la Fed se ha intensificado, especialmente después de que Trump amenazara con despedir a Powell y tomara otras medidas como destituir a la gobernadora Lisa Cook. Este conflicto pone en riesgo uno de los pilares de la Fed: su autonomía frente a las presiones políticas.