El IX Foro de Activos Digitales, celebrado el 15 de septiembre en el Espacio KOI de Madrid, se centró en el euro digital, un tema que captó la atención de numerosos participantes. Este evento, organizado por El Confidencial en colaboración con instituciones como BBVA, Deloitte, CaixaBank, eToro, Prosegur Crypto, Cecabank, Bit2Me, Alastria y Tritemius, abordó el nuevo orden de los mercados digitales. Durante la jornada, el gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá Belmonte, participó en un diálogo que revitalizó el interés tras una breve pausa para el café.
Escrivá planteó la cuestión de la transformación real en los sistemas monetarios, afirmando que el euro digital se asemejaría al efectivo en términos de funcionamiento. "No hay que tener duda de que el euro digital va a ser exactamente igual que el efectivo", declaró, enfatizando que no se dispondría de trazabilidad sobre los pagos realizados con esta nueva forma de dinero. De acuerdo con el diseño presentado por el BCE, los pagos offline garantizarían un nivel de privacidad similar al del dinero en efectivo.
En el caso de los pagos online, los intermediarios tendrían acceso a la información personal necesaria para cumplir con las obligaciones legales, como la prevención del blanqueo de capitales. Escrivá subrayó que el Eurosistema no podría vincular los pagos directamente con la identidad de los usuarios, lo que supone un aspecto fundamental en la propuesta del euro digital.
El gobernador también explicó que el euro digital sería considerado un pasivo del banco central, en la misma línea que los billetes. Destacó que se establecerían límites a la cantidad que cada usuario podría mantener en esta nueva moneda digital. Además, el diseño del proyecto prevé que el euro digital coexista con el efectivo, sin que uno sustituya al otro.
Escrivá enfatizó la importancia de la confianza en el banco central como pilar del euro digital. El gran desafío radica en "armonizar innovaciones muy potentes con desarrollos para sistemas de pagos eficientes", asegurando que el banco central aporte confianza en las transacciones. También mencionó que Europa podría beneficiarse de una ventaja competitiva si se acelera el lanzamiento del euro digital para mercados minoristas, con una posible primera emisión prevista para 2029, sujeta a la aprobación del marco legal y a la decisión del BCE.
Contexto: La implementación del euro digital es parte de un esfuerzo más amplio por parte de la Unión Europea para modernizar su sistema financiero y adaptarse a la creciente digitalización de las economías. Desde el anuncio de la creación de un marco regulatorio para las monedas digitales, varios países han comenzado a explorar sus propias versiones, mientras que el BCE avanza en su investigación sobre el euro digital. Este desarrollo se enmarca en un contexto donde el uso de efectivo ha ido disminuyendo, y la adopción de tecnologías digitales en las finanzas continúa en ascenso, lo que podría transformar significativamente la economía española en los próximos años.