La reciente demanda presentada por Donald Trump contra JPMorgan Chase y su presidente, Jamie Dimon, ha generado una gran inquietud en el ámbito financiero. Trump acusa a la entidad bancaria de haber cerrado las cuentas de su familia y de él sin ofrecer alternativas, un movimiento que considera motivado por razones políticas y una supuesta inclinación hacia lo "woke".
La demanda, presentada en Miami el 22 de enero de 2026, surge tras tensiones entre el expresidente y Dimon, quien había mantenido una relación más cercana en el pasado. Esta ruptura se intensificó a raíz de los eventos relacionados con la insurrección del Capitolio, donde Trump considera que Dimon se distanció de él.
Además, Trump ha criticado abiertamente a la Reserva Federal y a su presidente, Jerome Powell, lo que ha puesto en riesgo su relación con Dimon, quien había estado colaborando previamente en su campaña. La situación refleja las divisiones políticas profundas que persisten en el país, afectando incluso a las relaciones entre figuras clave del sector financiero.