Banco Santander enfrenta un desafío significativo en su filial británica, donde se prevé que el 'caso de los coches' pueda requerir una provisión de hasta 646 millones de libras (750 millones de euros). Esta cifra se suma a los 461 millones de libras ya reservados, generando pérdidas en su rama de Consumo en los últimos dos años.
La controversia, iniciada en 2024 por una investigación de la Autoridad Financiera de Reino Unido (FCA), se centra en las comisiones que los bancos cobraban a los concesionarios, lo que afectaba los precios que se ofrecían a los clientes. Se estima que el 85% de los clientes perjudicados presentará reclamaciones, un porcentaje que podría alterar las provisiones en 18 millones de libras por cada variación del 5%.
Además, la filial ha decidido suprimir el dividendo para financiar la adquisición de TSB, una estrategia que responde a las necesidades de capital en medio de estas incertidumbres. Actualmente, está a la espera de un pronunciamiento por parte de la FCA, con la última prórroga establecida hasta el 31 de marzo.