BBVA ha decidido implementar un nuevo sistema de repago en sus tarjetas revolving para prevenir el endeudamiento excesivo de sus clientes. A partir de marzo de 2026, la entidad asumirá, a menos que los titulares se opongan, cuotas mensuales mínimas del 3% del importe dispuesto o de 30 euros, eligiendo el que sea más alto, para facilitar un pago más ágil de las deudas.
La medida afecta a la mayoría de las tarjetas de crédito emitidas por BBVA, incluyendo las nuevas, y busca fomentar prácticas que eviten que los clientes opten por cuotas de amortización muy bajas que podrían extender su deuda innecesariamente. Según el Banco de España, en noviembre, el interés medio aplicable a las tarjetas revolving era del 18,26% TEDR, lo que pone de relieve la importancia de un repago más eficiente.
Con esta iniciativa, BBVA pretende que sus clientes puedan saldar su crédito en plazos más razonables y evitar el impacto negativo que supone el prolongar los pagos en el tiempo, donde los intereses pueden acumularse significativamente.