La intervención militar estadounidense en Venezuela ha resultado en la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes han sido trasladados a EEUU para ser juzgados por narcoterrorismo. El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que la operación busca asegurar una transición adecuada en el país sudamericano, aunque no se ha establecido un plazo concreto para este proceso.
Trump enfatizó que la intención de Washington no es influir directamente en el nuevo liderazgo de Venezuela, sino garantizar la seguridad regional. A pesar de esto, advirtió que no se puede permitir que una figura que no actúe en beneficio del pueblo venezolano asuma el control del país. En este contexto, el mandatario mencionó la posibilidad de una segunda ofensiva militar si fuera necesario.
El Departamento de Justicia de EEUU ha presentado una nueva acusación contra Maduro, ampliando los cargos de 2020 relacionados con el narcotráfico de cocaína. Según la fiscalía, el ex presidente habría liderado una extensa red que benefició a la élite política y militar venezolana. Trump describió la operación como un evento sin precedentes desde la II Guerra Mundial.