La geopolítica global está experimentando cambios significativos a inicios de 2026, impulsados por acciones de Donald Trump en Venezuela y un nuevo interés en Groenlandia. Este cambio radical está alterando las normas establecidas tras la II Guerra Mundial, generando un entorno de incertidumbre en las relaciones internacionales.
Las repercusiones de este fenómeno se extienden a la política en España, donde el escenario se torna cada vez más caótico, con posibles consecuencias difíciles de prever. La situación actual plantea interrogantes sobre el futuro de la cooperación y el orden mundial en un contexto donde las viejas reglas parecen ser cuestionadas y desmanteladas rápidamente.