La administración de Donald Trump se está preparando para una transición política en Venezuela, tras la reciente captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, que han sido llevados a Nueva York enfrentando cargos de narcoterrorismo. El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que Washington se centrará en la situación a corto plazo, con el objetivo de abordar los problemas inmediatos del país sudamericano.
Rubio destacó la labor de la líder opositora María Corina Machado, aunque reconoció que la mayoría de su movimiento ha desaparecido de Venezuela. "La realidad es que, lamentablemente, la gran mayoría de la oposición ya no está presente", declaró a NBC News. Al mismo tiempo, subrayó que Delcy Rodríguez, la vicepresidenta venezolana, podría ser una figura negociadora más viable en comparación con Maduro.
Trump, en una rueda de prensa, expresó escepticismo sobre la capacidad de Machado para liderar el país, sugiriendo que carece de apoyo dentro de Venezuela. Por su parte, Rubio señaló que Maduro ha incumplido sistemáticamente los acuerdos previos con Estados Unidos, lo que ha dificultado cualquier posible negociación.