La propuesta de financiación de las comunidades autónomas presentada por María Jesús Montero está generando un intenso debate en el Congreso, especialmente en torno a la posible posición de Junts, el partido liderado por Carles Puigdemont. La votación, que se prevé antes del verano, podría verse influenciada por la negativa inicial de Junts a apoyar la quita del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), aunque recientemente han mostrado disposición a dar su aprobación.
Este cambio de postura se considera estratégico, ya que la formación independentista argumenta que la reducción de deudas al Estado es una cuestión temporal y no compromete a un nuevo modelo de financiación, el cual es visto como más restrictivo. La historia de la financiación de las comunidades autónomas se remonta a un acuerdo anterior firmado en 2009, lo que añade complejidad a las negociaciones actuales.
El Gobierno, encabezado por Pedro Sánchez, debe considerar múltiples variables, incluidos los efectos de la campaña para las elecciones andaluzas y la posible amnistía a Puigdemont. La situación se mantiene fluida y cualquier eventualidad podría alterar la dirección del debate.