Un nuevo estudio en The Astrophysical Journal propone que ciertos puntos rojos observados por el telescopio espacial James Webb podrían ser estrellas supermasivas del universo temprano, en lugar de sistemas dominados por agujeros negros activos. Esta investigación, liderada por Devesh Nandal y Avi Loeb del Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics, desafía la interpretación predominante sobre estos enigmáticos objetos.
Los puntos rojos, que han sido objeto de atención desde 2024, presentan características que no se alinean completamente con la explicación de que son impulsados por agujeros negros en crecimiento. A pesar de que inicialmente se pensó que su color era resultado del polvo circundante, investigaciones más recientes han comenzado a considerar el gas de hidrógeno como un factor relevante.
Sin embargo, el análisis de estos objetos ha revelado que varios no emiten rayos X, lo que complica aún más la hipótesis inicial. La falta de emisiones claras en esta longitud de onda sugiere que la naturaleza de los puntos rojos es más compleja de lo que se pensaba anteriormente.