Las organizaciones agrarias en España expresan su fuerte oposición al acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, que ha sido anunciado para su entrada en vigor provisional por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Este pacto, que involucra a países como Argentina y Uruguay, genera preocupaciones sobre la seguridad de los productos nacionales y el bienestar de los consumidores.
El acuerdo promete crear un mercado común que abarcará a 700 millones de personas, lo que representa el 10% de la población mundial y el 25% del PIB global, según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Sin embargo, algunos sectores, como el vino y el aceite, ven con buenos ojos el intercambio comercial, siempre que se garantice la igualdad en los aranceles y se ofrezca apoyo a los productos más vulnerables.
Los agricultores españoles han denunciado preocupaciones sobre la seguridad alimentaria, citando un informe de la Comisión Europea que señala fallos graves en el control de residuos hormonales en la carne brasileña destinada a la UE. Miguel Padilla, secretario general de COAG, subraya que este informe proviene de la misma institución que promovió el acuerdo, lo que añade peso a sus preocupaciones. Además, el Ministerio de Agricultura de Brasil ha reconocido riesgos en su protocolo de certificación, lo que podría permitir la entrada de carne tratada con hormonas no aprobadas en Europa.