El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una "operación masiva y continua" contra Irán, destacando que el objetivo es eliminar amenazas inminentes. Los ataques aéreos, ejecutados en colaboración con Israel, comenzaron el sábado por la mañana y impactaron diversas áreas de Teherán, generando explosiones y una notable columna de humo visible en la ciudad.
Trump instó a los iraníes a "asumir el control de su gobierno" y aseguró que se destruirán las capacidades misilísticas de Irán. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, apoyó la acción, afirmando que los ataques facilitarán que el pueblo iraní tome su destino en sus propias manos. Esta ofensiva se produce en un contexto de creciente tensión debido al programa nuclear iraní.
Además, se reportaron lanzamientos de misiles desde Irán hacia territorio israelí, lo que intensifica la situación. Trump había advertido previamente a Irán sobre las consecuencias de retomar su búsqueda de armas nucleares, tras los ataques a instalaciones nucleares en junio. Se prevé que esta operación sea más extensa que intervenciones anteriores.