Donald Trump ha intensificado su interés en la compra de Groenlandia, anunciando medidas drásticas en respuesta al despliegue de tropas danesas en el territorio. El presidente estadounidense ha prometido aranceles punitivos de hasta el 25% como medida de presión, argumentando que Dinamarca debe retribuir a Estados Unidos por años de subvenciones.
Este pronunciamiento se produce antes de su asistencia a la Cumbre de Davos en Suiza, donde se prevé que el ambiente se vea afectado por la reciente firma de un acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur. Trump ha calificado de "amenaza para la paz mundial" la presencia militar danesa en Groenlandia, afirmando que solo Estados Unidos, bajo su liderazgo, puede hacer frente a los intereses de países como China y Rusia en la región.
A pesar de una visita reciente de una delegación danesa y groenlandesa a la Casa Blanca, las conversaciones no resultaron fructíferas. Mientras los europeos se mostraron optimistas con la creación de un "grupo de trabajo", la administración estadounidense ha dejado claro que su enfoque está centrado en la adquisición del territorio.