Los precios del petróleo y el gas han experimentado un aumento significativo tras la intensificación de los ataques iraníes a instalaciones energéticas en el Golfo. Este incremento en los precios se produce en medio de una escalada de tensiones en Oriente Próximo, tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei el pasado sábado durante una serie de bombardeos dirigidos por Estados Unidos e Israel.
Un plan diseñado por Jamenei y altos mandos iraníes busca generar caos en la región para presionar a América e Israel a cesar sus ataques. A pesar de la muerte de Jamenei, las fuerzas iraníes han continuado con su estrategia, que incluye ofensivas contra infraestructuras críticas, como una importante refinería en Arabia Saudí y una instalación de gas en Qatar. Este último ataque ha llevado a Qatar a suspender sus suministros de gas natural licuado.
El ayatolá Alireza Arafi, quien forma parte de un consejo interino de liderazgo, aseguró en un mensaje que "esta guerra continúa con elegancia" siguiendo el plan de Jamenei. La situación actual ha provocado convulsiones en los mercados globales, destacando la vulnerabilidad del tráfico marítimo a través del Estrecho de Ormuz, vital para el comercio de petróleo.