El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado a la baja sus previsiones de crecimiento global, situándolas en un 3,1% para 2026. Este cambio se debe a los efectos negativos provocados por la guerra en Irán, que ha alterado las expectativas económicas favorables previas al conflicto.
La inflación mundial también se ha elevado, alcanzando un pronóstico del 4,4% para 2026, lo que representa un aumento significativo en comparación con las proyecciones anteriores. En España, se estima que el crecimiento del PIB será del 2,1% este año y del 1,8% en 2027, lo que representa una reducción de tres décimas respecto a las estimaciones anteriores.
Además, la inflación en el país se espera que se sitúe en el 3% en 2026 y en el 2,3% en 2027, lo que podría retrasar la recuperación a niveles más equilibrados de precios hasta 2028. La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, enfatizó que la guerra ha interrumpido una tendencia de crecimiento que estaba en marcha.