Las agencias de calificación Fitch y Scope Ratings han reafirmado su calificación de solvencia A para la deuda soberana de España, destacando un crecimiento económico superior al de la eurozona para 2026. Sin embargo, advierten sobre la parálisis política que afecta la implementación de reformas fiscales y la creciente crisis de asequibilidad de la vivienda.
A pesar de la buena situación macroeconómica, que ha permitido una mejora en la recaudación fiscal y un ajuste del déficit público, las tensiones geopolíticas, especialmente en Oriente Medio, podrían tener un impacto negativo. Los expertos predicen que la prolongación del conflicto podría encarecer los recursos energéticos y provocar un aumento de precios, elevando la inflación por encima del 4%.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha destacado estos informes en una reciente comparecencia desde el Palacio de la Moncloa. Las proyecciones de crecimiento son alentadoras, pero el contexto político y la escasez de vivienda plantean desafíos significativos para la economía española en el futuro cercano.