El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado a varios países europeos con la imposición de aranceles del 10% a partir del 1 de febrero de 2026, en respuesta a su apoyo hacia Groenlandia. Estos aranceles podrían aumentar hasta el 25% si el proceso de "adquisición" del territorio no se completa. Entre los países afectados se encuentran Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia.
Las reacciones no se han hecho esperar. El presidente finlandés, Alexander Stubb, afirmó que los problemas entre aliados deben resolverse mediante el diálogo, y no a través de amenazas. Stubb destacó la importancia de fortalecer la seguridad en el Ártico y defendió la integridad territorial de los países europeos. Por su parte, el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, enfatizó que su país no se dejará "chantajear" y que solo Dinamarca y Groenlandia deben decidir sobre los temas que les competen.
Además, el primer ministro noruego, Jonas Gahr Store, subrayó que las amenazas son inapropiadas entre aliados, reiterando el apoyo de Noruega a la soberanía danesa sobre Groenlandia. Store afirmó que existe un consenso amplio en la OTAN sobre la necesidad de colaborar en esta situación.