El presidente de EEUU, Donald Trump, anunció que a partir del 1 de febrero se impondrá un arancel del 10% a los ocho países europeos que han desplegado tropas en Groenlandia, con un incremento previsto al 25% en junio. Esta medida ha sido calificada como una "amenaza para la seguridad mundial". En respuesta, la Comisión Europea está considerando suspender el pacto arancelario firmado el verano pasado, además de evaluar el uso del mecanismo anticoerción.
El Ejecutivo francés, bajo la dirección de Emmanuel Macron, ha instado a activar este instrumento que podría permitir sanciones contra empresas estadounidenses, restringiendo su acceso al mercado único europeo. Este mecanismo fue creado durante el primer mandato de Trump, aunque no se llegó a utilizar. Macron ha calificado las intenciones arancelarias de la administración estadounidense de "inaceptables" y ha enfatizado que la UE responderá de manera "unida y coordinada". La situación actual deja en un estado incierto el acuerdo comercial de julio, el cual fue criticado por las concesiones que hizo Europa a cambio de inversiones en sectores estratégicos de EEUU.
Según el Financial Times, la UE tiene en preparación una ronda arancelaria que podría ascender a 93.000 millones de euros para hacer frente a las amenazas de Trump.