La relación entre Pedro Sánchez y Donald Trump ha sufrido un deterioro significativo, marcado por la negativa de España a permitir que Estados Unidos utilice las bases de Rota y Morón para operaciones militares en Irán. Este conflicto se ha intensificado en un contexto de creciente tensión geopolítica, donde las amenazas de recorte comercial por parte de Trump han añadido presión a las negociaciones.
En una reciente declaración desde la Casa Blanca el 3 de marzo de 2026, Trump expresó su descontento, acusando a España de ser un "aliado terrible". Esta situación se remonta a eventos previos, como un apretón de manos entre ambos líderes en la cumbre del G-20 en Osaka en junio de 2019, donde se evidenció la tensión subyacente en su relación.
El rechazo español a las demandas militares de EE. UU. sugiere una posible reconfiguración de los lazos bilaterales, lo que podría tener implicaciones en el comercio y la cooperación internacional en el futuro.