Este domingo, las derechas obtuvieron cerca del 55% de los votos en Aragón, un hecho sin precedentes en la comunidad. Las izquierdas, por su parte, se enfrentan a las consecuencias de la fragmentación del electorado, tras haber experimentado un resultado histórico en Extremadura el 21 de diciembre de 2025.
La división de las papeletas se presenta como un desafío para las fuerzas de izquierda, que ahora deben prepararse para las próximas elecciones en Castilla y León y Andalucía. Este escenario de fragmentación electoral podría influir en los resultados y la dinámica política en esas regiones.