La economía estadounidense enfrenta un nuevo desafío significativo, ya que la deuda pública ha superado la cifra de 40,05 billones de dólares, según datos del Departamento del Tesoro. Este aumento marca un récord preocupante en el endeudamiento del país, apenas cuatro años y medio después de haber cruzado la barrera de los 30 billones de dólares.
Este nuevo hito se produce en un contexto de déficits presupuestarios crecientes que han sido impulsados por el gasto en programas sociales, incrementos en el costo del ejército y recortes fiscales implementados durante la presidencia de Donald Trump. A pesar de su promesa de restaurar el orden fiscal y reducir la carga de la deuda, el gasto ha continuado, agravado por los fondos de estímulo durante la pandemia de Covid-19.
En particular, el déficit acumulado en lo que va del año ya se aproxima a 1,8 billones de dólares, y el informe más reciente del Tesoro reveló un déficit mensual de 432.300 millones de dólares en julio, el más alto desde marzo de 2021. Este crecimiento en la deuda ha llevado a que la deuda pública se acerque al 100 % del PIB.
En términos históricos, Maya MacGuineas, presidenta del Comité para un Presupuesto Federal Responsable, señala que tomó casi 200 años para que Estados Unidos alcanzara su primer billón de dólares en deuda en 1981. La rápida acumulación de deuda desde entonces plantea serias preocupaciones sobre la salud económica futura del país.
MacGuineas advirtió que una deuda de 40 billones de dólares no solo afecta las cuentas gubernamentales, sino que repercute en la economía en general, afectando a los ciudadanos. La creciente deuda contribuye a la inflación, desplaza otras prioridades presupuestarias y expone a la economía a riesgos tanto internos como externos.
Contexto: La situación actual de la deuda pública de Estados Unidos se ha visto influenciada por años de políticas fiscales expansivas, tanto bajo el mandato de Trump como del actual presidente Joe Biden. Mientras que la administración de Trump aprobó 8,4 billones de dólares en deuda durante su mandato, la administración de Biden ha añadido 4,3 billones de dólares. Este incremento en el endeudamiento podría tener implicaciones significativas en la política económica y fiscal del país, especialmente en un contexto donde se busca equilibrar el crecimiento y la estabilidad económica. La evolución de la deuda seguirá siendo un tema central en el debate político y financiero en Estados Unidos.