La situación en Cuba se agrava con los constantes cortes de luz, afectando a ciudadanos como Adela, residente del barrio Lawton en las afueras de La Habana. Ayer, la comunidad solo tuvo acceso a dos horas de electricidad, lo que ha llevado a muchos a improvisar métodos de cocción. Adela, al igual que otros, ha optado por utilizar una canastilla de lata para cocinar con carbón debido a la falta de suministro eléctrico.
Además, la escasez de agua se convierte en un problema crítico, ya que el depósito que utiliza Adela depende de la electricidad para funcionar. La situación se complica aún más por la falta de gas, ya que los camiones que distribuyen las bombonas no cuentan con combustible. Esta combinación de factores ha llevado a Adela a tener que limitar su consumo de alimentos, con su dieta basada principalmente en huevos.