Los agricultores españoles han anunciado protestas en forma de tractoradas para la última semana de enero, en respuesta al reciente acuerdo comercial firmado entre la Unión Europea y Mercosur. Este pacto, que culminó 25 años de negociaciones, es visto con inquietud por el sector agrícola, a pesar de que el ministro de Agricultura, Luis Planas, afirma que España será el país europeo más favorecido por esta iniciativa.
Planas ha destacado que el acuerdo representa una oportunidad estratégica para aumentar las exportaciones de productos españoles como el aceite de oliva, el vino, y varios productos del sector porcino y de frutas. Sin embargo, el ministro también reconoce la preocupación generalizada entre los agricultores respecto a la competencia que podría surgir.
A pesar de los temores, Planas sostiene que la experiencia previa con acuerdos como el CETA con Canadá demostró que el aumento de importaciones no ha perjudicado a la producción local, sino que ha permitido un crecimiento en las exportaciones. El ministro se enfrenta al reto de convencer a un sector que se muestra escéptico ante las promesas de beneficios del acuerdo.