El 22 de diciembre de 2022, el Congreso español aprobó la eliminación de la obligación de que los presidentes de clubes de fútbol que no son sociedades anónimas avalen el 15% de su presupuesto anual, una medida impulsada por Florentino Pérez, presidente del Real Madrid. Esta decisión facilitó la continuidad en el cargo de Joan Laporta, presidente del FC Barcelona, en medio de sus dificultades financieras.
La normativa anterior había obligado a Laporta a realizar esfuerzos significativos para garantizar el aval necesario, llegando incluso a pactos con el banco Sabadell. La situación se tornó crítica a medida que varios avaladores se retiraban, lo que llevó a Pérez a actuar en un momento de gran necesidad para su rival.
Pérez, en un movimiento estratégico, argumentó que un FC Barcelona estable era crucial para la competencia y la economía del fútbol. Su intervención se mantuvo en secreto hasta que se formalizó la derogación de la ley, asegurando así no solo la estabilidad de Laporta, sino también un entorno competitivo favorable para su equipo.